«Cuentos Antárticos y algo más» desde una sala de clases de Cholchol hasta el corazón de la ciencia polar

Un libro nacido en un liceo de la Araucanía se abrió camino entre especialistas de distintos continentes en la Open Science Conference del SCAR 2026, demostrando que la Antártica no solo se estudia: también se imagina, se narra y se comparte.

Entre científicos habituados a discutir sobre hielos milenarios, corrientes oceánicas y ecosistemas extremos, la aparición de un proyecto escolar tuvo un efecto inesperado. En el marco de la Open Science Conference del SCAR 2026 —uno de los encuentros más relevantes del mundo en materia antártica—, un libro salido de un aula de la Araucanía se ganó un lugar en la conversación global sobre el continente blanco. Se trata de “Cuentos Antárticos y algo más”, presentado dentro del panel “Educational Models to Understand Antarctica”, una instancia dedicada a repensar cómo se enseña y se comprende la Antártica desde la sala de clases.

Un aula de la Araucanía en un foro mundial

La irrupción de la obra recordó a la audiencia una idea sencilla y potente: la Antártica no solo se investiga, también se imagina y se transmite, y en ese ejercicio la escuela cumple un papel insustituible. El libro no llegó sólo. Lo acompañó una historia de colaboración que cruzó fronteras disciplinarias, geográficas y generacionales, con epicentro en el Liceo “James Mundell” de Cholchol. Un proyecto pequeño en su origen, pero capaz de dialogar de igual a igual con los grandes temas de la ciencia polar contemporánea.

El respaldo del INACH

La obra fue comentada por el doctor Gino Casassa, director nacional del Instituto Antártico Chileno, quien ofreció una breve reseña de cada capítulo y destacó su valor educativo. En su intervención, Casassa subrayó cómo el relato puede transformarse en una puerta de entrada al conocimiento antártico, especialmente para las nuevas generaciones que a menudo perciben el continente como un territorio lejano e inalcanzable. El respaldo de una figura científica de primer nivel confirmó el alcance de una iniciativa que, pese a nacer en un aula, se instaló con solidez en un espacio reservado a la investigación de punta.

Un saludo vikingo que cruzó el mundo

Uno de los momentos más celebrados de la jornada llegó con la proyección de un video preparado por los estudiantes del Segundo Año B del liceo. Los jóvenes recibieron a la audiencia internacional con el “remen”, el saludo vikingo popularizado por la selección noruega de fútbol en el último Mundial, un gesto que arrancó sonrisas y aplausos entre los asistentes. La escena tuvo algo de simbólico. Desde una localidad de la Araucanía, un grupo de estudiantes tendía un puente cultural hacia el mundo, mezclando identidad local, cultura global y entusiasmo juvenil en un mismo gesto. El “remen”, convertido en los estadios en un ritual reconocible para millones de personas, adquirió aquí un nuevo sentido: la carta de presentación de una comunidad educativa decidida a hacerse escuchar más allá de sus fronteras.

La red que hizo posible el libro

Detrás de “Cuentos Antárticos y algo más” hay una red de colaboración que articuló distintos saberes. El profesor de literatura Miguel Pincheira, del Liceo “James Mundell”, dirigió el trabajo de los jóvenes, quienes adaptaron los cuentos redactados por el historiador Francisco Sánchez, con la colaboración de la periodista María Pastora Sandoval. Ese cruce entre historia, literatura, periodismo y pedagogía permitió que los relatos originales se transformaran en un material vivo, escrito y reelaborado por los propios estudiantes. El resultado es un libro que no solo transmite contenidos, sino que refleja el proceso creativo de toda una comunidad escolar.

Gratuito, bilingüe y con presencia en Punta Arenas

El libro está disponible para descarga gratuita en castellano e inglés en el sitio web www.miradorantartico.com. Fue presentado por primera vez en Punta Arenas el pasado 30 de julio y, en su versión impresa en ambos idiomas, ha sido entregado a diversos especialistas en el marco del SCAR 2026. Esa doble condición —digital y gratuita, pero también impresa y puesta en manos de la comunidad científica— refuerza la vocación divulgadora de la obra, pensada para llegar tanto a las salas de clases como a los foros internacionales.

El motor de las alianzas

La materialización del proyecto fue posible gracias al apoyo de un amplio conjunto de instituciones: la Fundación de Coalición de Jóvenes Antárticos de Punta Arenas, el Centro de Estudios Hemisféricos y Polares, la Fundación Valle Hermoso, la carrera de Pedagogía en Historia y Geografía de la Universidad de Playa Ancha, el Centro Internacional Cabo de Hornos, Agua Nozomu, Izoterma Cero y Antarctic Base, junto con el respaldo de la Municipalidad de Cabo de Hornos. Ese entramado de fundaciones, universidades, empresas y municipios demuestra que la educación antártica puede convertirse en un esfuerzo compartido, capaz de sumar voluntades en torno a un objetivo común.

La voz del historiador

Para el historiador Francisco Sánchez, la presentación en el SCAR 2026 tuvo un significado especial. “Esta es una instancia muy importante para este proyecto, especialmente en donde los estudiantes del liceo James Mundell de Cholchol, de la región de la Araucanía, pudieron darse a conocer, esto gracias al trabajo colaborativo con el profesor Miguel Pincheira, con quien actualmente desarrollo estudios en la carrera de periodismo de la Universidad Gabriela Mistral, así como también el tremendo apoyo de diferentes personas que han dado ánimo y fuerza para que este sea un proyecto tangible”, señaló. Sus palabras condensan el espíritu de la iniciativa: un proyecto sostenido por vínculos humanos, por el trabajo conjunto y por la convicción de que la escritura puede acercar la Antártica a quienes nunca la han visto.

Una segunda edición y una proyección internacional

El impacto de la obra ya se traduce en hechos concretos. “Cuentos Antárticos y algo más” cuenta con una segunda edición, disponible en versión impresa para la comunidad en general. La continuidad del proyecto confirma que lo que comenzó como una experiencia escolar en Cholchol se ha transformado en un referente de educación antártica con proyección internacional. Esa nueva edición no es un detalle menor: habla de una obra que sigue circulando, que encuentra nuevos lectores y que consolida un modelo replicable en otras aulas, donde los estudiantes dejan de ser receptores pasivos para convertirse en autores de su propio aprendizaje. Desde una sala de clases de la Araucanía hasta los pasillos del SCAR 2026, el libro demuestra que la ciencia y la imaginación pueden caminar juntas, y que las voces jóvenes también tienen un lugar en la conversación global sobr

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