El primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, anunció en Arendal que un consorcio internacional será el encargado de albergar la Oficina de Coordinación Internacional (ICO, por su sigla en inglés) del Quinto Año Polar Internacional (IPY-5), la iniciativa científica global que se desarrollará entre 2032 y 2033, según informó el Comité Científico de Investigación Antártica (Scar) a través de un comunicado. La sede principal estará en Tromsø, Noruega, mientras que Chile y Corea del Sur acogerán sendas oficinas regionales.
El anuncio coincidió con el desarrollo de la SCAR Open Science Conference 2026, en Oslo.
Cuatro instituciones en tres continentes
El consorcio a cargo de la coordinación está integrado por la Universidad Ártica de Noruega (UiT), el Instituto Polar Noruego (NPI), el Instituto de Investigación Polar de Corea (Kopri) y el Instituto Antártico Chileno (Inach), abarcando comunidades científicas de Europa, Asia y Sudamérica vinculadas tanto al Ártico como a la Antártica.
Noruega y la UiT actuarán como sede física y principal financista de la oficina central, mientras que Kopri e Inach establecerán y financiarán sendas oficinas regionales. Pese a operar desde tres continentes, la ICO está diseñada para funcionar como un solo organismo coordinador, con procesos y criterios de participación unificados.
La oficina contará con un presupuesto de 10 millones de dólares para nueve años de funcionamiento, a partir del 1 de enero de 2027, y dará apoyo al Comité Ejecutivo y al Grupo de Planificación del IPY-5.
El rol de Chile, según Inach
El director de Inach, Gino Casassa, destacó la cercanía geográfica entre el extremo sur de Sudamérica y la Antártica como argumento para la participación chilena en la coordinación del proceso. «La estrecha cercanía del extremo sur de Sudamérica con la Antártica es un recordatorio poderoso de que el continente no nos es ajeno: está profundamente conectado con nuestra región y con nuestro futuro, lo que hace más urgente que nunca profundizar su comprensión. Impulsaremos y ayudaremos a coordinar el IPY-5, promoviendo una fuerte participación latinoamericana e involucrando a los cinco países puerta de entrada a la Antártica, para construir una comunidad antártica más integrada e influyente, y fortalecer las conexiones entre ambas regiones polares», señaló Casassa, en una declaración traducida desde el comunicado original en inglés.
Participación indígena y nuevas generaciones científicas
Entre los compromisos centrales de la ICO figura asegurar la participación significativa de los pueblos indígenas y la inclusión de sus sistemas de conocimiento a lo largo del IPY-5. Uno de los primeros dos cargos prioritarios del consorcio será un encargado de enlace indígena. La oficina también impulsará la ciencia abierta y la participación de investigadores en etapas tempranas de su carrera.
Un anuncio respaldado por las principales organizaciones polares
El anuncio fue recibido por los líderes de las cuatro organizaciones que guían la preparación del IPY-5: el Comité Científico de Investigación Antártica (Scar), el Comité Internacional de Ciencia Ártica (IASC), el Consejo Internacional de Ciencia (ISC) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El presidente de Scar, Gary Wilson, señaló que una representación fuerte y diversa dentro de la oficina de coordinación permitirá una respuesta global ante cambios que, aunque se observan primero en los polos, cada vez se sienten con más fuerza en el resto del planeta.
El IPY-5 es copatrocinado por IASC, Scar, ISC y la OMM, y continúa su fase de planificación con la conformación de comités nacionales y el próximo primer llamado a proyectos, con el apoyo de un Grupo de Planificación que reúne a más de 36 organizaciones internacionales.
