«Clics Antárticos», «Cuentos Antárticos y algo más» y «Así la proa: 1947, la primera expedición antártica chilena» se presentaron ante investigadores, delegaciones de las Fuerzas Armadas y de Orden, y divulgadores del continente blanco.
La Antártica es un continente que pocos visitan, pero que cada día ocupa más espacio en nuestras búsquedas y preocupaciones. Esa paradoja marcó la jornada en que se presentaron tres libros en la casa central de la Universidad Gabriela Mistral, en Santiago. Cada uno mira al sexto continente desde un ángulo distinto: la divulgación científica, la creación literaria escolar y la investigación histórica.
El auditorio se llenó de investigadores y apasionados por la Antártica. Asistieron delegaciones de la Escuela de Carabineros y del Círculo de Historia de la Escuela Militar del Ejército de Chile, y un representante de la Dirección de Educación de la Armada de Chile.
También estuvieron presentes el doctor Luis Valentín Ferrada, de la Universidad de Chile e investigador del Instituto Milenio BASE; el embajador Juan Barría; Eduardo Villalón, del Centro de Estudios Hemisféricos y Polares; la periodista Mónica Cerda y la divulgadora antártica María Luisa Carvallo. Los acompañaron representantes de la Coalición de Jóvenes Antárticos y del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC).
«Clics Antárticos»: un continente vivo
La periodista científica Andrea Obaid presentó el libro de María Pastora Sandoval y destacó la trayectoria de la autora en la divulgación de la ciencia.
«Esta perspectiva territorial le da a Clics Antárticos una identidad especial. La Antártica no es presentada como un paisaje lejano ni como una postal de hielo, sino como un continente vivo que permite comprender cómo sus transformaciones afectan al planeta completo; y las decisiones que tomemos respecto de su protección tendrán consecuencias para las próximas generaciones», señaló.
Desde Cholchol hasta el hielo
«Cuentos Antárticos y algo más» se presentó con un video protagonizado por los estudiantes del Liceo James Mundell de Cholchol, en la Región de La Araucanía. En él, los jóvenes contaron cómo este libro colectivo les permitió conocer el Territorio Chileno Antártico.
En el registro también habló el profesor de literatura y líder del proyecto, Miguel Ángel Pincheira, alumno de Periodismo de la Universidad Gabriela Mistral: «Este proyecto ha permitido un conocimiento del continente blanco, teniendo una videoconferencia con la Base Naval Capitán Arturo Prat, y aportar al conocimiento de la comunidad educativa y a la divulgación».
La obra ya cruzó fronteras: fue presentada en la OSC SCAR 2026, en Oslo, Noruega.
«Así la proa»: el viaje que lo inició todo
El cierre estuvo a cargo del doctor Mauricio Jara, docente de Pedagogía en Historia y Geografía de la Universidad de Playa Ancha, adscrito al Centro de Estudios Hemisféricos y Polares y a la Fundación Valle Hermoso. Jara presentó el libro de Francisco Sánchez y Felipe Molina sobre la primera expedición antártica chilena, un hito que está próximo a cumplir 80 años.
«Los autores logran sintetizar un capítulo fundamental de nuestra historia antártica nacional, desarrollando una síntesis de un proceso complejo pero fundamental de nuestra historia antártica chilena», afirmó.
Reconocimientos y libros para las bibliotecas
Tras las presentaciones, Andrea Obaid recibió el emblema del programa Embajadores Antárticos, modelo educativo que ha aportado a la divulgación del Territorio Chileno Antártico y de las acciones de Chile en el continente blanco.
Las delegaciones de la Escuela de Carabineros, la Escuela Militar y la Dirección de Educación de la Armada recibieron un set de libros para sus bibliotecas. La Universidad Gabriela Mistral también recibió uno, de manos del jefe de la carrera de Periodismo, profesor José Muñiz. Muñiz agradeció la presencia de los asistentes y felicitó a los autores, alumnos de la casa de estudios.
Tres libros, tres miradas y una misma convicción: la Antártica no es un lugar remoto, sino parte viva de nuestra historia y de nuestro futuro.





